El viejo está solo en la barra. Al otro lado, la churrera se aburre sin remedio. No llega a los veinte años.
En la tele ponen uno de Pit Bull con JLo, a buen volumen. El viejo comienza a menear la cabeza, al ritmo:
-Es movidita.
La chica responde exactamente con las mismas palabras, con una ligera inflexión interrogativa pegada a un inaudible ¿verdad?
-Sí que lo es, sí que lo es -sigue el anciano, que no se ha quitado, desde que pidió las porras y el café con leche, su horrible gabán caqui ni ha dejado la bandolera-. Es de las buenas para bailar -ligera pausa-. A mí me gusta bailar.
- ¿Ah, sí? Eso está muy bien.
Sigue la música. El viejo mueve los hombros, que le nadan en los hombros sobretallados de la chaqueta. Ella no lo sigue: ni tan siquiera tararea. Pasan unos segundos. Llega James Blunt. El movimiento languidece.
-¿Qué te debo?
En la tele ponen uno de Pit Bull con JLo, a buen volumen. El viejo comienza a menear la cabeza, al ritmo:
-Es movidita.
La chica responde exactamente con las mismas palabras, con una ligera inflexión interrogativa pegada a un inaudible ¿verdad?
-Sí que lo es, sí que lo es -sigue el anciano, que no se ha quitado, desde que pidió las porras y el café con leche, su horrible gabán caqui ni ha dejado la bandolera-. Es de las buenas para bailar -ligera pausa-. A mí me gusta bailar.
- ¿Ah, sí? Eso está muy bien.
Sigue la música. El viejo mueve los hombros, que le nadan en los hombros sobretallados de la chaqueta. Ella no lo sigue: ni tan siquiera tararea. Pasan unos segundos. Llega James Blunt. El movimiento languidece.
-¿Qué te debo?

1 comentario:
Al viejo le va la marcha???
Qué deprimente escena, todo reseco, nada vivo más que la música.
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