He cometido una infinidad de errores, he picado en casi todas las tonterías que se me han ofrecido. Pero yo soy mi propio cebo, no necesito guía hacia el abismo.
Sin embargo, por todas partes veo gente necesitada de líderes, cerebros que confían su actividad a los impulsos ajenos, bocas que se ponen en los labios las palabras que otros diseñaron con escuadra y cartabón.
Sin embargo, por todas partes veo gente necesitada de líderes, cerebros que confían su actividad a los impulsos ajenos, bocas que se ponen en los labios las palabras que otros diseñaron con escuadra y cartabón.

2 comentarios:
Ay, el abismo, el abismo.
Sí, ahora más que nunca somos espejos, puro reflejo de otros espejos que reflejan a otros.
Cacharró sé preguntá dondé estás.
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