miércoles, 14 de septiembre de 2011

Cinturón de asteorides (II)



Nadie se escapa de pensar en charco: desparramado, sin orden, esfera u órbita definida. Desde que somos nuestros propios secretarios a tiempo completo, buceamos el mundo (¡el cosmos entero!) en pestañeos líquidos, surcando (¡sin ver nada!) una superficie repleta de pecios carentes de valor. Imposible centrarse, imposible (¡imposible!) no chocar contra uno mismo en el turbio cristal de otra ventana.

Lodo de lo accesorio.

Tengo un aviso (¡disculpen, un momento!).

Pensamiento difuso... creo que de eso venía a hablar...




1 comentario:

Amparo dijo...

Disperso,
que no termina de posarse en nada
así es, en efecto, el pensamiento,
la voluntad.
Uno siempre intenta echarle el lazo.
Qué magnífica imagen darse contra sí en el cristal de otra ventana.
Y

Datos personales

Mi foto
Soy ingente. Podríamos decir que el puto amo. Si me vieras algún día por la tele, o en la calle, me reconocerías al instante. Mi visión no deja a nadie indiferente. Impacto, te lo digo yo, que de esto sé un rato largo y grande. Y, sobre todo, me gusta comentar blogs, casi tanto como fo...

Invitado5