No sé beber a sorbos.
Y resulta imposible tragar solo alegría, cerveza, pacharán o whiskey: también me corren, como una torrentera por el gaznate, el miedo y la indefinición. Toda la suciedad que se acumula en la alfombra de las aceras, los brazos rotos de impaciencia, las mandíbulas firmes y los dientes desgastados, el esmalte cochambroso de las enseñas, los estertores roncos del dinero cobrado a mano de demiurgo.
Lo diré sin ambages: el sumidero duele entre la tráquea y el pecho, la alcantarilla se desangra de la aorta a la esperanza.

5 comentarios:
Luego lo digiero.
Una cosa: ayer vi una camiseta ideal para ti. Ponía una G del tipo que usas, muy grande en el centro. Super chula. Te la habría comprado pero no sé tu talla, aunque me la imagino jaja.
¡CoMprA, ComPra, QuE TeNEMoS CrÉditO! Yo LuEGo TE La PaGO.
ObViO: XXL (tAmBiÉn pARA pAnTaLonEs, CaLCetos y DeMás PrEnDas, exTe e InTeriOreS)
¡GrANd3!
A ver si vuelvo y sigue allí y la compro. Desde luego, la pago yo. Se la daré a nuestro amigo para que te la haga llegar. Jajaja, lo sabía.
¡DisCutiReMos SobRe EL PAgO, CoMo DEBe SER eN AqUeStAs TiERRaS!
¡GROAR!
GRANDE!!!
Bueno, bueno, Grande, no te pongas así tío, además siempre puedes beber un granizado de "limóooon", o una horchata, o incluso un zumito de naranja en tu particular jardín-terraza custodiado por la pantera negra.
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